viernes 10 de diciembre de 2010

Diario Mat (VIII)

1 de mayo a los 18 años.

A veces escribo sin que nadie se entere, son pequeñas muestras de algo que parece lejano pero que no se despega de mis ventanas, resultas demasiado inquietante me dicen con desprecio June y compañía, la compañía es Apollon, Denver es la consecución de un acto carnal que no es sino la compañía más deseable y fructífera, si vienes o no vienes no es nuestro problema suelen decirme, claro que quiero ir con vosotros, estúpidos, dejadme un hueco en ese cacharro de hojalata y buenos recuerdos, qué estúpidos son los muy cretinos, pero escribo cosas como esta, los días se pasan entre lágrimas dulces y alegrías saladas, o a veces me planto cuando termino mis quejas de otras maneras más viscerales, mataría por un puñado de historia reciente, sin embargo no me basta toda esa dialéctica grabada en un papel marchito, hay cuadernos mucho más alegres que estas cuartillas viejas y oscuras, de repente vuelve el recuerdo de la excusa de la vida, era algo del estilo a escribir pensando en las palabras que no existen o en la existencia que excluye las palabras de su camino, ¿vienes? gritan desde el patio Denver y su compañía, la compañía es Apollon, voy recogiendo mis bártulos para adentrarme en la solera envasada de un mundo sin puntos donde detenerse a descansar.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada