martes 23 de noviembre de 2010

Diario Mat(V)

18 de Abril a los 18 años

Me ha sentado mal la cena, o a lo mejor ha sido la resaca de estos dos días con la tropa al completo. No ha estado mal del todo. Lo mejor la playa, el paseo solitario por las mañanas, mientras estos dormían y destilaban el alcohol y otras cosas. Siempre me gustó pasear en silencio, con el horizonte entero para mí, sin estúpidos paseantes que se cruzan y saludan. Pasear a solas por esa playa tan inmensa, es como remover los días vacíos y hacer pasteles con ellos. Me gusta pensar que todo acaba cuando en realidad todo empieza, y me gusta sobre todo la nostalgia de los dieciocho años sabiendo que tiene uno todo por delante.

En mi última entrada de este diario pregunté si soñaría. Soñé con los pezones de June descansando en las cenizas de mi malhumor, humedecidos por las salinas muestras de cariño de la costa. Soñé que no me hacía mayor, que los muertos sólo existen en los sueños y que el silencio de la orilla me acercaba a un recuerdo que aún no existe.

Toda esta mierda sensiblera es por la resaca, estoy destrozado y sólo veo que mueren siglos.

Me voy a la cama por si mamá pasa por el pasillo y me desdibuja las expectativas.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada